Son casi 200 alumnos de Moreno que este año todavía no habían podido ir a la escuela. Ahora llegaron doce aulas modulares al barrio.

Soledad González (34) llega a las corridas al playón ubicado sobre la calle Lillo, en Los Hornos. Saca de una mochila rosa los guardapolvos de algunos de sus hijos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. Va repartiendo. Supervisa a los chicos mientras se los ponen, le acomoda el cuello del delantal a Jorge (13) y sonríe. “Estoy más tranquila”, dice. Sobre la base de cemento, que era lo único que había la última vez que Clarín visitó el lugar hace unas semanas, ahora están las aulas modulares como “solución temporal” para los que no tienen vacantes hasta que se construya una escuela. Y hoy, 160 días más tarde que el resto de los bonaerenses, arrancan las clases en Cuartel V, Moreno.

“Necesitábamos las aulas en marzo y estamos en agosto. A pesar de eso, lo vivimos como un triunfo. Me pone bien saber que, por fin, van a tener un lugar donde poder ir a estudiar”, comparte Soledad. A principio de año, le había contado a este diario que tenía diez hijos y que ninguno conseguía colegio. A partir de ahora cambiará la realidad de seis de ellos. Los otros cuatro siguen esperando vacantes en jardín y secundaria.

Otra que todavía no lo cree es Mabel Marin (34). “Mis hijas ya estaban anotadas pero ni bien me enteré de que arrancaba me vine al colegio con todos los papeles, por las dudas. Cuando me dijeron que figuraban en la lista y que iban a empezar, me emocioné mucho”, asegura Mabel junto a Yésica (6), que comienza primero, y Yamila (8), que irá a segundo grado. Las nenas dicen que quieren volver a tener una maestra y amigos. Pero el alivio aún no es completo: todavía queda ubicar en algún jardín a Nelson (3). “Sigue en lista de espera”, explica la mujer a este diario.

Paulo (6) se abraza a su mamá Natividad Paredes (49) y cuenta en voz baja que quiere aprender a leer. “Voy a ser buen alumno”, sigue el nene que va a compartir aula con Milagros (6). A ella se la ve más seria, pero cuando le hablan de su nueva escuela se ríe: su deseo es “tener compañeros para poder jugar”. También pide tarea para llevarse a su casa.

El inicio de clases coincide con el cumple Nº 12 de Zulma que, hasta ayer, jugaba a la maestra con un pizarrón en su casa porque no tenía vacante. Ahora, desde el interior de una de las aulas y mientras prueba los bancos, asegura que ir al colegio es “el mejor regalo” que le podrían haber dado.

Recuperar de alguna forma el tiempo perdido es uno de los temas sobre los que trabajarán inspectores y docentes. Al respecto, el subsecretario de Educación de la Provincia, Sergio Siciliano, afirma a Clarín que “si bien pedagógicamente hay algo que ya perdieron, están iniciando un plan de contingencia en relación a los contenidos”. “La idea es llegar a dar lo que no tuvieron entre este cuatrimestre y los primeros meses del año que viene. También estamos evaluando la posibilidad de que arranquen 10 o 15 días antes el próximo ciclo lectivo y aprovechar las aulas modulares para hacer un programa recreativo durante las vacaciones”, agrega.

En total, son 12 casillas. Una se utilizará como dirección y las 11 restantes funcionarán como aula. Cada una tiene capacidad para 30 chicos por lo que, entre turno mañana y tarde, la matrícula alcanzará los 660 alumnos. Hoy arrancan los 191 niños que no tienen vacantes y, a partir de septiembre, se sumarán otros 456 que pidieron el pase a esa escuela, ya que son de Los Hornos y van a colegios que quedan muy lejos. Como el hijo de Zuny Martínez (40), que está escolarizado en José C Paz pero “falta cada vez que llueve”. “Acá caen unas gotas y se inunda. Una vez probé llevarlo uno de esos días y llegamos embarrados”, recuerda esta mamá que debe caminar varias cuadras por calles de tierra y viajar una hora en el único colectivo que entra al barrio para que Juan Fernando (7) asista a clase.

En marzo, Clarín informó por primera vez sobre la falta de vacantes en Los Hornos. Al tiempo, la Justicia hizo lugar a una cautelar por la violación de los derechos del niño presentada por la ONG El Arca. En ese contexto, la Dirección de Escuelas de la Provincia se comprometió a colocar las aulas modulares. Sin embargo, a fines de julio, este diario contó que en Los Hornos seguían esperando y que se estaban incumpliendo los plazos acordados judicialmente. La ilusión de los chicos y sus familias era arrancar las clases una vez finalizadas las vacaciones de invierno, pero eso no ocurrió.

Según Cristian Consoli, de la ONG El Arca, ahora se dio un gran paso pero el reclamo continuará. “Esta es una solución temporal. Necesitamos que se construya lo más rápido posible la escuela definitiva y que cubra la demanda del barrio. En la última audiencia, se comprometieron a tenerla lista dentro de 400 días. Ya empezó a correr el plazo. Esperemos que lo cumplan”, cierra Consoli.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/derecho-fin-cumplido-pasaron-160-dias-vacantes-hoy-comienzan-clases_0_HJ8jULGd-.html